18 de marzo de 2014

La gente miente, mejor pregúntale a su cerebro

Muchos podrían pensar que Henry Ford, o el icónico Steve Jobs (quien citaba al mismo Henry Ford hace algunos años), estaban en contra de la investigación de mercados para identificar oportunidades de innovación. Desde mi punto de vista no fue así, ambos llevaban a cabo mucha investigación de mercados, pero estaban en contra de preguntarle directamente a la gente lo que quería, obviamente porque la gente no sabe lo que quiere.


“He aquí un axioma de la condición humana, todo el mundo miente, la única variable es sobre qué” Dr. House. 

Yo estoy de acuerdo con Dr. House, lo único que agregaría es la razón del por qué mentimos: porque no sabemos las verdaderas razones de por qué hacemos lo que hacemos. Cuando se está en búsqueda de oportunidades siempre se debe dudar de la primera respuesta que salga de la boca de la gente.

Pretender que la identificación de oportunidades de innovación sea tan fácil y directa como preguntarle a los consumidores por qué compran lo que compran, qué satisfacciones o beneficios de cada producto son los prioritarios y en qué sugieren que las empresas innoven, es un error. Lo que vamos a obtener de este proceso son puras mentiras o interpretaciones falsas, literalmente, y lo que menos queremos es invertir dinero, tiempo y esfuerzo valiosos en algo sustentado en respuestas sesgadas. Por eso me atrevo a afirmar que los focus groups son cosa del pasado, obsoletos, la gente miente porque no sabe por qué hace lo que hace, contestan para quedar bien y ser aceptados por los demás participantes o bien simplemente buscando satisfacer al moderador y que éste no les niegue el regalito prometido.

El lanzamiento de productos y servicios es una misión en la que están en juego miles o millones de dólares, por eso vale la pena sustentar poderosamente nuestras ideas. Todos mis entrevistados coinciden en varios puntos acerca de la investigación: “la investigación o inteligencia son vitales en toda empresa que busca innovar y lanzar nuevos productos.” “no debes tomar decisiones importantes sin la mejor información en la mano.” “debes investigar con la mayor profundidad posible” “toda la empresa debe de involucrarse y conocer la información que se obtenga, no debe estar bajo el control de pocos.” Hoy, las empresas están aprovechando metodologías muy innovadoras y avanzadas para “preguntarle” al cerebro o a las emociones de las personas. La psicología, la antropología, la semiótica y la sociología en las últimas cinco décadas han permitido conocer mucho mejor al consumidor así como sus carencias o deseos.

En la última década, con la introducción de herramientas y conocimiento de las neurociencias y la economía conductual (behavioral economics) las posibilidades para comprender mente y corazón de nuestras audiencias se potencian como nunca antes. Con el apoyo de tecnologías como la electro-encefalografía y el Eye Tracking, las empresas pueden saber literalmente que le genera más atención, activación de la memoria, emoción e impulsividad a los consumidores. Recordemos, innovar es agregar valor y para agregar valor necesitamos conocer de que CARECE el cliente. Nada más importante para los ejecutivos que lideran los lanzamientos de productos y servicios que cumplir con esta responsabilidad.

Y necesitamos reconocer que las CARENCIAS no son sólo conscientes, sino también inconscientes, y que en la mayoría de los casos las más poderosas, las que mueven más a los seres humanos, son precisamente las inconscientes. El 85% de las decisiones del ser humano son motivadas por impulsos y emociones inconscientes, que no son racionalizadas. Jung y Freud, cada uno bajo sus propias teorías, afirmaban que algo más poderoso que nuestra consciencia nos movía, que éramos impulsados por “caballos” escondidos en lo más profundo de nuestra mente. Esto nos ayuda a darnos cuenta que somos seres irracionalmente racionales, que actuamos en automático en muchas ocasiones; así es tu cliente, al que tienes que entender para identificar áreas de oportunidad para innovar.



El Neurocirujano americano Paul D. Maclean propuso en 1952 que dentro del cráneo del ser humano co-existen tres grandes estructuras neurológicas, que para simplificar bautizó como los 3 cerebros (el Cerebro Triuno), los cuales son:
-    El cerebro neo-cortex (que él consideraba como la estructura ubicada en la corteza pre-frontal) es lo que nos diferencia de los animales, nos permite auto-percibirnos, ser conscientes, lógicos y racionales, nos permite desarrollar capacidades matemáticas, arquitectónicas y de planeación a futuro.
-    El sistema límbico, el cual administra la recepción de información que activa nuestras emociones, así como el funcionamiento emocional mismo, nos permite evocar recuerdos a partir de aromas o canciones, una estructura que compartimos con algunos mamíferos (por ello también se le llega a nombrar como el cerebro mamífero o the mammal brain).
-    Y por último el cerebro más poderoso de todos, el Complejo-R o Cerebro Reptílico, el motor de nuestros instintos, nos mueve a buscar poder y superarnos, nos motiva a socializar, nos guía en la búsqueda de pareja para procrear las crías más sanas y fuertes, motor del auto-estima, es una estructura tan primitiva que la compartimos con los reptiles y nos permite auto-regular nuestra temperatura, sentir hambre y respirar en automático.

Desde que descubrí las teorías de Paul Maclean me quedó claro que para innovar era necesario descubrir no solo las CARENCIAS generadas en el Córtex cerebral, sino también en la parte Límbica y Reptílica, y que habría que desarrollar metodologías que nos permitieran penetrar en esas estructuras, entender su programación. Si consiguiéramos llenar o satisfacer estas carencias, haríamos que los clientes sean profundamente leales, como dicen los americanos “loyal beyond reason”.

Tenemos la capacidad de acumular información que nos ayude a tomar decisiones en el futuro. Nuestro cerebro recibe información tanto de nuestros cinco sentidos, como de nuestras emociones, sentimientos y pensamientos internos, y tiene una capacidad de acumulación impresionante, lo va recogiendo todo a su paso, seamos conscientes de esto o no.

Muchos clientes pueden decir que compran un producto o servicio por “costumbre”, es su manera de explicar algo inexplicable para sí mismos, cuando en realidad su verdadera respuesta podría ser “he sido programado para sentir alegría y nostalgia al ver y usar este producto, me provoca una fuerte conexión con mi padre, ya que entre los cinco y los ocho años nuestra convivencia transcurría siempre acompañada de este producto”. El Neurocientífico David Eagleman, en su libro Incógnito, dice que el ser humano es una máquina de generar predicciones, con lo que concuerdo totalmente. Para esto el ser humano utiliza toda la información pre-cargada en su memoria para anticipar eventos y emociones. Conocemos por primera vez a una persona y buscamos predecir cómo es, qué hace, y cuál será nuestra relación con ella; nos asomamos por la ventana de nuestro departamento y tratamos de anticipar cómo será la temperatura del día observando algunos elementos que permitan hacer la predicción más acertada; leemos el título de un correo electrónico y nos adelantamos a generar hipótesis sobre su contenido.

Las predicciones que hace nuestro cerebro también funcionan con los productos y servicios que consumimos. Observamos un logo o escuchamos un slogan y predecimos la experiencia que viviremos con un producto, vemos a un artista anunciando una marca y predecimos que el producto anunciado será bueno y comenzamos a sentir confianza; todo lo que entra por nuestros sentidos alrededor de productos y servicios se convierte en un estímulo que será analizado y producirá interpretaciones y predicciones.



Al lanzar un producto o servicio es clave buscar las predicciones más positivas hacia nuestro nuevo producto y servicio, ya que la gente no lo conoce y queremos que confíe en él y sacrifique dinero que les ha costado trabajo conseguir, por eso tenemos que utilizar estímulos que produzcan buenas predicciones automáticas. La programación comienza desde el vientre materno y continúa a lo largo de nuestra vida, pero todos los estudios (Piaget, Erikson, Kelly, Freud) coinciden en que los aprendizajes o información acumulada en nuestra niñez, pre-adolescencia y adolescencia son los que generan más influencia hacia el resto de nuestra vida.

¿Nos hemos preguntado desde cuándo nos bañamos siguiendo el mismo proceso que seguimos actualmente, o desde cuando nos cepillamos los dientes bajo el mismo procedimiento? tal vez no, y muy probablemente no seamos conscientes de cuándo se gestaron esos hábitos tan automáticos, tan poco racionalizados. Claro, nuestro cerebro en algún momento de nuestra vida dijo “listo, ya tengo el proceso perfecto para bañarme, ya no es necesario pensar más en esto, de aquí en adelante repetiré el proceso sin pensar para simplificarme la vida, para ahorrar oxígeno y sangre en procesos complejos cognitivos” y desde ahí así fue y lo ha sido por décadas.

Al lanzar un producto o servicio será necesario romper uno de los instintos básicos de sobrevivencia en el ser humano: EL AHORRO DE RECURSOS. Así es, estamos obligados a romper costumbres y hábitos que atan a nuestro cliente con productos tal vez de toda la vida, o al menos años. Por ello a menos que conozcamos su programación mental alrededor de la categoría, los motivos por los cuales este producto es un hábito, las recompensas emocionales que la marca actual le provoca e identifiquemos grandes valores agregados que le comuniquemos claramente, este cliente no buscará una novedad para su satisfacción de carencias.

Es fundamental que descubras los por qués reales de las preferencias de tus clientes para lograr lanzar de forma exitosa tus productos y servicios.

De este tema y muchos más estaré platicando el 1º de Abril en mi seminario: “Innovation Home Runs” en el hotel Sheraton María Isabel, si te interesa participar puedes solicitar informes a info@colintel.com.mx, o al (55) 4161-4877

¡Tú también puedes convertir tus lanzamientos en verdaderos Home Runs!

Escrito por Ricardo Perret
Socio director de Mindcode y BrainScan

3 de marzo de 2014

Identificación de oportunidades para innovar

http://www.colintel.com.mx/eventos/140401/folleto.pdf

En mayo del 2002 surgió en mi mente la respuesta que estaba buscando desde hacía varios meses: “claro” pensé, “son empresas creativas más no innovadoras”, y me dispuse a teclear las palabras que habrían de ser la piedra angular de mis empresas actuales Mindcode y BrainScan. Aunque me gradué con una licenciatura en comercio internacional, mi mente y corazón estaban puestos en el servicio público por allá a finales de 1997. Por ello, en cuanto terminé mi carrera me dispuse a prepararme para una maestría en política pública en la Carnegie Mellon University como preámbulo para mi ingreso al gobierno mexicano. Para mayo del 2001 ya estaba de regreso en México con el trabajo que hasta ese momento soñaba, funcionario de la administración pública federal. Sin embargo dos años me bastaron para darme cuenta que las cosas no avanzaban a los pasos que yo quería. Aproveché entonces una gran oportunidad en el Banco Mundial para colaborar en un task force del Economic Unit para Latinoamérica justamente para analizar estrategias y áreas de oportunidad en el sector público. Fue entonces, cuando en un viaje de trabajo que hice de Argentina a México, con la responsabilidad de analizar el gasto (o inversión) que los gobiernos de Latinoamérica dedicaban para apoyar proyectos productivos de emprendedores, micro y pequeños empresarios y empresas sociales, que identifiqué la gran oportunidad de lo que sería mi misión profesional por toda mi vida: LA INNOVACIÓN. Durante mis análisis me di cuenta que la gran mayoría del dinero que los países invertían en apoyar personas y empresas para el lanzamiento de productos o servicios, nunca regresaba a las arcas gubernamentales, lo cual era un grave error porque resultaba en gasto más que en inversión. Asimismo detecté que una de las razones principales era que se apoyaba a empresas e ideas simplemente creativas, más no verdaderamente innovadoras. Fue entonces que detecté una gran necesidad en nuestros países de conocimiento y estrategias de pensamiento para la generación y ejecución de ideas y esfuerzos que resultaran en productos y servicios que realmente agregaran valor, no sólo que fueran nuevos o diferentes. Me puse a leer entonces -casi- todo lo que había escrito sobre innovación hasta ese momento y posteriormente a crear mis propias ideas al respecto, plasmándolas en lo que fue mi primer libro de negocios al que titulé, simplemente, Innovación. Unos meses después, presentando mi libro en un congreso, un ejecutivo de Kraft que me escuchó me invitó a ofrecerles consultoría para crear un equipo de innovación interno, lo que me obligó -agradezco esa “obligación”- a crear mi empresa especializada en Innovación. Semanas después no me daba abasto con los proyectos, era imposible combinar ambas responsabilidades profesionales (Banco Mundial y consultoría en innovación) por lo que decidí dejar el Banco Mundial.

Casi diez años después he escrito cinco libros de Innovación, ofrecido más de 1,000 conferencias y liderado más de 300 proyectos de innovación en una docena de países; sin duda IDENTIFICAR LA OPORTUNIDAD ha sido clave en mi vida profesional, y seguramente lo es en la vida de todas las empresas y personas. Como Aristóteles afirmó hace más de 2,300 años: “ahí donde se cruzan tus dones con las necesidades del mundo está tu vocación”. Las oportunidades para innovar, para agregarle valor a los consumidores, están a nuestro alrededor todo el tiempo, la clave es saber identificarlas.
 

Identificar una oportunidad puede ser un tema de suerte o coincidencia, o bien un trabajo estratégico con pasos y objetivos claramente definidos. Sin embargo, toda idea tiene que pasar por ciertos filtros que permitan realmente validarla para invertir y arriesgar. Debe ser una idea innovadora. En muchas ocasiones las ideas son producto de la suerte, la inspiración o la coincidencia, pero no porque una idea sea nueva u original esta agregará valor a los demás. Debemos tener cuidado que no nos suceda como a los empresarios objeto de mis análisis en el Banco Mundial, que no sobrevivían después de dos años de operaciones y no regresaban el dinero prestado, precisamente por caer en la trampa de la creatividad, que les hacía pensar a ellos (y también a los funcionarios que autorizaban los préstamos) que sus ideas por el simple hecho de ser diferentes, tendrían gran recibimiento por el público.



No porque una idea de producto, servicio o proceso sea única, diferente, original, irrepetible y que a nadie antes se le haya ocurrido, será mejor; la creatividad es libre e incluyente. Lo que buscamos son ideas verdaderamente innovadoras, ideas que agreguen valor a muchos seres humanos, quienes deben estar dispuestos a sacrificar algo de su dinero a cambio del valor que obtienen del nuevo producto o servicio; la innovación es dura y excluyente, una idea TIENE que agregar sustancial valor y otorgar beneficios claros para que sea considerada innovadora. Toda idea debe ser sometida a evaluaciones previas a convencernos de invertir grandes cantidades de dinero, tiempo y esfuerzo propio y corporativo, para su lanzamiento. Por lo tanto, el proceso de identificación de ideas realmente innovadoras debe ser claramente un proceso estratégico, sin importar el origen, nivel de disrupción o impacto hipotético en el mercado.

El mundo y la humanidad funcionan actualmente sin el nuevo bien que pretendes desarrollar y lanzar, y en la mente de la mayoría de las personas tu producto no está presente, no lo están esperando, incluso muchos de ellos no lo pueden verbalizar y si lo hicieran lo harían en base a lo que conocen y no en base a lo que estás por inventar o lo que podría existir.


Ya lo decía Henry Ford “si le hubiera preguntado a mis clientes qué es lo que querían me hubieran dicho que un caballo más rápido”.

Por lo tanto, algo que puedes esperar de un proceso de identificación de oportunidades de innovación es que la gente NO te diga directamente lo que quiere, te dibuje claramente sus funciones y/o beneficios, incluso que lo que hagan sea confundirte. El mismo Steve Jobs prefería no preguntarles a las personas lo que querían porque si lo que estaba desarrollando era el futuro, la gente no había vivido en el mismo y por ende nunca podría describirlo.
La gente miente durante procesos de investigación de mercados, es preferible “preguntarle” a su corazón y su mente más que a su razón a la hora de identificar áreas de oportunidad para innovar. No hay un principio y fin específico para la identificación de oportunidades, es un proceso vivo y continuo; no hay una fuente de inspiración única y mágica, puede llegar de muchos lados y tendremos que estar al tanto de muchas fuentes de ideas. No existe un procedimiento by the book validado y aprobado mundialmente para identificar oportunidades para innovar o agregar valor.
Sin embargo, sí existen muchos elementos y estrategias que comparten las personas y empresas innovadoras, patrones durante los procesos de innovación y lanzamiento de nuevos productos y servicios de los cuales podemos aprender y considerar; existen muchas fuentes de información que tendremos que consultar; muchas herramientas de investigación que tendremos que aplicar; tendencias que impactan todos los días en las dinámicas del consumidor que tendremos que explorar; así como tácticas que han demostrado ser eficaces que nos servirá de mucho aprovechar. Entre más información, herramientas, casos de éxito y fracaso y guías tengamos, mejor, pero siempre tendremos que ser cuidadosos de no llegar a una parálisis por análisis; al final de cuentas los que predominan, sobreviven y son reconocidos son los que ponen en práctica las innovaciones, y no aquellos que sólo pensaron o a quienes originalmente se les ocurrió la idea.

La identificación de oportunidades no es un proceso que se viva en solitario
Todo proceso de identificación de oportunidades debe de involucrar a varias personas, aun cuando uno sea el líder, motivador, facilitador y aun cuando a lo que estamos acostumbrados, equivocadamente, es a reconocer a una sola persona por las grandes innovaciones. Identificar oportunidades es un proceso colectivo. Cuando vamos por las ideas simplemente diferentes y creativas permitimos que los procesos sean más individuales, fantasiosos y libres, pero cuando llega la hora de aterrizar las ideas creativas en ideas que sean innovadoras, se requiere otras personas, con conocimiento sobre el consumidor, la industria, los procesos, los recursos con que se cuentan para innovar y las factibilidades.

Una fuente constante de ideas potencialmente innovadoras son nuestros colaboradores, los laboratorios y sesiones de trabajo internos de nuestra empresa, los viajes que la gente hace en los que descubren nuevos productos o servicios, o simplemente lo que producción va siendo capaz de fabricar o desarrollar a partir de la evolución natural de las materias primas o métodos de producción o ensamblado. A veces se piensa que los colaboradores de más alto rango siempre serán los más innovadores, lo que suele ser totalmente incorrecto: en muchas ocasiones, después de buscar por años ideas innovadoras, cuando por fin llegan a oídos de los colaboradores nuevos o más humildes, caemos en cuenta que ellos se les habían ocurrido hace meses.

Este tema entre muchos otros vinculados al lanzamiento exitoso de productos y servicios Innovadores, lo trataremos a profundidad en el Innovation Home Runs, el próximo Martes 1 de Abril en el Sheraton María Isabel, puedes revisar el folleto del mismo AQUÍ o bien solicitarnos informes a info@colintel.com.mx

26 de febrero de 2014

Motivaciones para Innovar y Lanzar nuevos productos



Todas las empresas y organizaciones quieren innovar, o al menos tienen la intención de hacerlo, aunque no todas lo logren. Mejor dicho, todos los seres humanos que lideran las organizaciones quieren innovar, las empresas no tienen sentimientos, no tienen intenciones, son los seres humanos que participan en ellas los que motivan la innovación. Detrás de la intención de innovar y lanzar nuevos productos y servicios existen motivaciones, elementos que mueven, inspiran o empujan las acciones alrededor de la innovación. Analicemos las más comunes y relevantes.


http://www.colintel.com.mx/eventos/140401
 
Crecer
Todo ser humano quiere crecer, progresar, ser mejor, y quiere que su organización crezca, progrese y sea mejor. El ser humano posee un instinto que lo mueve al crecimiento, si hoy vende 10 quiere vender 15, si hoy tiene una planta quiere tener dos, etc. Los inversionistas deciden invertir en una u otra acción según el crecimiento que el CEO ofrece y lo que sus análisis infieren. Los políticos prometen crecimientos del PIB, si los alcanzan son héroes, si no buscan pretextos por todos lados para justificarlo. La madre pinta una regla en el marco de una puerta para medir el crecimiento de sus hijos. La neurociencia y la genética molecular han comprobado que el progreso es un instinto muy primitivo en el ser humano, una herencia de nuestros antepasados. Crecer le genera placer al hombre y a la mujer, desde que somos bebés progresar provoca que el cerebro genere dopaminas (hormonas del triunfo y del reto), endorfinas (hormonas de la felicidad) y serotonina (hormonas del estado alerta), por eso el crecimiento es adictivo. La innovación es la estrategia más efectiva de crecimiento y progreso. Estudiaremos a la innovación como la acción de agregarle valor a otros seres humanos a partir de mejorar los procesos, métodos, productos, servicios y espacios. Sin innovación es imposible que un lanzamiento de producto o servicio tenga éxito.

Ser protagonistas
Otra motivación muy poderosa para innovar, para lograr que alguien sacrifique tiempo, esfuerzo y recursos en mejoras en su empresa, para mover a grupos enteros de personas a desvelarse y alejarse de sus familias para encontrar oportunidades, planear, conceptualizar, lanzar nuevos productos y servicios y medir los resultados es el deseo de atraer los reflectores, de lucirse, de ser reconocido y celebrado, de ser protagonista. Desde niño el ser humano busca la aprobación, el reconocimiento, los aplausos y los premios; cuando innovamos y lanzamos productos o servicios, consciente o inconscientemente también buscamos el protagonismo. Con excepción de unos cuantos, los CEOs, los Directores, los Dueños de empresas, quieren salir en las portadas de periódicos y revistas, quieren que otros hablen de ellos, que los citen, que se mencionen sus frases, dar conferencias para contar sus historias. Cuando los líderes de la competencia comienzan a ocupar más espacios que ellos entonces surge una urgencia interna por innovar y retomar el lugar deseado.

Acumular y dominar
Otro instinto que mueve a los seres humanos a innovar es la acumulación, la cual está directamente vinculada al dominio. Se acumula participación de mercado, marcas, plantas, sistemas, activos, licencias o patentes, etc. Y si todo esto se aprovecha correctamente se logra un dominio, ya sea sobre un mercado, una categoría o la competencia. Al ser humano lo mueve el poder, esa posibilidad de hacer, de controlar, de tener lo que otros desean, de ser un gran proveedor no sólo en su casa sino en su comunidad. Cuando se acumula algo deseado por los demás, los otros nos necesitan, este es el poder en su sentido más básico. Los mercados de valores, los accionistas, la prensa y su audiencia, premian a aquellos que logran dominar un mercado, a aquellos que han logrado acumular más que los demás.
El instinto de acumulación conlleva otras dos motivaciones muy primitivas; por una parte, desde tiempos remotos la acumulación ha sido una estrategia de sobrevivir en tiempos de escasez y está estrechamente relacionada a la creencia de que la temporada de escasez llegará y tendremos que echar mano de lo acumulado. Por otra parte, la acumulación está ligada a la necesidad de heredar y asegurar la protección y sobrevivencia de las crías, instintivamente los empresarios creen que entre más dinero, propiedades, éxitos y reputación acumulen, los hijos tendrán mayores capacidades de sobrevivencia y respeto por parte de la sociedad, aunque no sea siempre cierto. Cuando somos ejecutivos, emprendedores o empresarios las estrategias para acumular giran en torno a la innovación y el lanzamiento de nuevos productos o servicios.

Defenderse de la competencia
El miedo mueve montañas. Protegerse de los movimientos y ataques de la competencia es otro motivador vital detrás de la innovación y el lanzamiento de nuevos bienes al mercado. Ya vimos que las 3 primeras motivaciones tienen que ver con crecer, ser protagonistas y dominar, esto sólo se logra a costas del competidor, así que si tú no te mueves otros sí se moverán y te aplastarán. Mercado sólo hay uno, por más que crezca en el tiempo, si lo ocupa el competidor tú no podrás ocuparlo. Innovar es una estrategia de protección de tu territorio, de lo acumulado, del protagonismo, del prestigio y reputación, y en muchos casos de los bonos que nos ofrecen para mantener el liderazgo y el crecimiento sostenido. Estar a la defensiva nos mueve, más vale algo que nada, sin embargo nuestra recomendación es estar a la ofensiva. Cuando innovamos basados en miedos tomamos decisiones irracionales, no analizamos correctamente el mercado, no consideramos las tendencias y lastimamos el posicionamiento de nuestras marcas.

Tener lo básico en orden
Muchas empresas buscan innovar en muchos aspectos, al menos para mantener en buen estado las cosas básicas de sus negocios o sus productos: el empaque, el sabor, la tecnología, la logística, la producción, el ambiente de trabajo, etc. Hasta cierto punto lo que buscan estas empresas es el mantenimiento, la actualización. En muchos casos, como algunos monopolios o empresas lideradas por ejecutivos pasivos, ésta es la única innovación que llevan a cabo, y lo hacen para mantener el mero funcionamiento de la operación y por dignidad. En el caso de las empresas innovadoras, éstas buscan cambios radicales que les permitan tanto mantener el orden como lograr beneficios y ventajas adicionales. El futuro de las empresas, administradas por las personas movidas por la motivación de mantener lo básico en orden, presenta muchos riesgos, ya que los individuos motivados por instintos de superación, protagonismo y crecimiento seguramente las abandonarán para refugiarse en donde sí se viva una cultura que busque estar a la vanguardia.

Proveerle mayor valor a la sociedad
Existen muchos líderes, emprendedores y ejecutivos impulsados por una motivación legítima de agregarle valor a la sociedad. Parece contradictorio que siendo ésta la razón implícita de la innovación sea una motivación más y no su centro mismo. Claro que muchas innovaciones son el producto de egos, de búsqueda de poder, de ambiciones por la acumulación y el protagonismo, sin embargo, existen muchos individuos que más allá de esto, se encuentran motivados por el mercado, en el bienestar y felicidad de las familias. Sin duda el mundo ideal sería en el que todos fueran motivados por esto, pero nada es perfecto y hay que adaptarnos a ello sin dejar de ambicionar y poner nuestro grano de arena para mejorarlo. Agregarle valor a nuestros clientes o consumidores se puede volver adictivo por la satisfacción que provoca y la gratitud que recibimos. Lo ideal es entrar en un proceso de innovación continua siempre observando las tendencias y deseos de los consumidores, llevando al máximo las posibilidades que los avances tecnológicos nos ofrecen y las capacidades operativas nos permiten.

Dejar huella, trascender
En realidad no podemos decir que trascienden más o menos aquellas personas motivadas por egos personales o beneficios sociales, al parecer los hay de unos y de otros. Lo cierto es que existen muchas personas que como motor principal detrás del desarrollo de nuevos productos, servicios, espacios y procesos, tienen la ambición de ser recordadas. Esto está muy vinculado al protagonismo, pero la trascendencia está atada más al protagonismo después de fallecido, ser recordado, que se nombren calles por nosotros y que nuestros nietos nos mencionen como ascendencia ejemplar. Ya Abraham Maslow colocaba, en su pirámide de motivaciones del ser humano, la trascendencia como la última pero importante motivación, aquella que una vez satisfechas las básicas es considerada por todos nosotros. Y no es que creamos que ya muertos vamos a disfrutar el que otros nos mencionen y nos idolatren, en realidad comenzamos a disfrutar la trascendencia en vida al albergar la posibilidad de pasar a la historia y ser parte aguas en la vida de otras personas. La creatividad, la originalidad y la innovación han demostrado a lo largo de la historia ser grandes herramientas para lograr la trascendencia, seguir “vivos” al menos en la mente de los demás al morir. Así ha sido para Franklin, Galileo, Einstein, Curie, Da Vinci, Dalí, Carnegie, Rockefeller, Pasteur, lo está siendo para Jobs, y lo será para Gates, Bezos, Branson, Zuckerberg y muchos otros aún vivos.

Emular a los grandes
Y por último, tenemos otra motivación, que surge del sentido comparacionista del ser humano que se despierta cuando vemos a otros, cerca o en otras latitudes, innovar, agregar valor a la sociedad, lograr grandes proezas. El ser humano busca referencias, emular a otros como inspiración en su vida. Grandes figuras empresariales, políticas, artísticas, científicas, académicas y religiosas han sido ejemplos a seguir para otros, han motivado e inspirado a otros. Cientos de películas, que cuentan la historia de pensadores, artistas e innovadores han inspirado a miles a hacer algo por su lado, muchas películas nos hacen decidirnos por fin a emprender algo, a arriesgarnos. Al ver tal idolatría y trascendencia de otros, obviamente nos contagiamos. Tal vez tú algún día serás un ejemplo para otros también, Hacer lo que hacen los grandes es un instinto de aspiracionalidad, no sólo es ser como ellos sino recibir de las audiencias lo que ellos reciben.

30 de enero de 2014

¿Qué son las finanzas corporativas?

Una de las misiones de la empresa es crear valor, pero también maximizarlo lo mejor posible, a través del uso eficiente de los recursos financieros. Los accionistas deben saber manejar su negocio y prevenir las crisis ya que, al momento de ser sorprendidos, sus activos pudiesen verse perjudicados.

Para evitar esta situación, es recomendable llevar a cabo un plan de valuación con el fin de que cada socio esté al tanto de las decisiones que se toman en materia de inversión, venta de acciones, financiación, operaciones y dividendos, entre otros aspectos.



¿Qué significa financiar?

En cada faceta de nuestra vida, es necesario que sepamos manejar nuestro dinero. En el caso de los negocios, es vital que los propietarios de una empresa desarrollen y lleven a cabo técnicas de planeamiento para asegurar la futura existencia de la compañía. Los inversionistas deben buscar el rendimiento y percibir los retornos, sin necesidad de caer en riesgos.

Manejar un negocio exitosamente significa darle el mejor uso al dinero percibido. Es por ello que los accionistas deben darle el financiamiento apropiado a las inversiones, tanto de corto como de largo plazo. Una forma de aumentar las ganancias de la empresa es a través del "buen uso" de los recursos de otro, es decir, por medio de la técnica de "apalancamiento": se reciben fondos prestados y se aportan a un negocio que rinde en mayor porcentaje.

Las finanzas corporativas miden el nivel de rendimiento de una inversión, estudian los activos reales (tangibles e intangibles) y la obtención de fondos, el ritmo de crecimiento de la empresa, tamaño del crédito concedido a los clientes, remuneración de los empleados, endeudamiento, adquisición de empresas, entre otras áreas. 

Finanzas corporativas vs Contabilidad

A diferencia de la contabilidad, que pretende reflejar, de la forma más exacta posible, las transacciones de la empresa; las finanzas se centran en el futuro de la misma, pero a través del estudio del valor. Sin embargo, ¿son necesarias las finanzas corporativas? La respuesta es sí, a continuación algunas ventajas de este proceso:
  • Ayudan a prevenir resultados
  • Mejoran la comprensión de aspectos financieros
  • Impulsan las buenas decisiones de los inversionistas
  • Representan una aproximación a la realidad de la empresa
  • Arrojan datos para la predicción y control del negocio
La misión más importante de los directivos de una empresa es generarle a ésta la máxima creación de valor posible, es decir, hacer que la compañía valga cada vez más. Cuando el capital que se invierte genera una tasa de rendimiento superior al costo del mismo, entonces se estará generando valor.

Fuente: www.degerencia.com

23 de enero de 2014

Importancia de las finanzas y su papel dentro de los negocios

Las finanzas son el elixir que ayuda en la formación de nuevas empresas y que les permite aprovechar las oportunidades para crecer, emplear mano de obra local y a su vez apoyar a otras empresas y al gobierno local, estatal y federal a través de la remisión de los impuestos sobre la renta. El uso estratégico de los instrumentos financieros, como préstamos e inversiones, es clave para el éxito de cualquier negocio. Las tendencias financieras también definen el estado de la economía a nivel global, de manera que los bancos centrales puedan planificar las políticas monetarias.

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Tipos de finanzas
El capital de riesgo es un área de las finanzas que se especializa en la financiación de nuevas empresas y en sus esfuerzos de expansión. Las finanzas comerciales hacen posible el comercio internacional mediante la emisión de cartas de crédito (LOC, por sus siglas en inglés) que se utilizan para adquirir bienes de compañías extranjeras. Una LOC financia la fabricación de los productos cuando una empresa la utiliza como colateral para el préstamo de un fabricante. Los préstamos bancarios ayudan a financiar las cuentas por cobrar y las cartas de crédito ayudan a financiar los gastos de viajes y entretenimiento de una empresa. Toda esta actividad a su vez sirve para mantener el flujo de dinero en la economía global.

Funciones de las finanzas
Las finanzas son el proceso de crear, mover y utilizar el dinero, permitiendo el flujo de dinero a través de una empresa de la misma manera que facilita el flujo de dinero global. El dinero es creado por la fuerza de ventas al vender los bienes o servicios que produce la compañía; luego desemboca en la producción donde se gasta para fabricar más productos para vender. Lo que queda se utiliza para pagar los sueldos y financiar los gastos administrativos de la empresa.

Beneficios
El flujo de las finanzas comienza con la creación del capital utilizado para financiar el negocio a través de la emisión de acciones ordinarias para proveer de capital, bonos para prestar capital y derivados (grupos de paquetes de valores que ayudan a protegerse contra los riesgos financieros y reemplazar el dinero que los bancos prestan a los prestatarios). Las empresas públicas y las municipalidades usan este capital para ayudar a financiar sus operaciones y los bancos lo utilizan para conceder préstamos a las empresas, los municipios y los particulares para financiar la compra de bienes y servicios.

Importancia
Cuando algún elemento del proceso de financiamiento se rompe, las empresas van a la quiebra y la economía se mueve hacia la recesión. Por ejemplo: si un gran banco pierde una cantidad significativa de dinero y se enfrenta al riesgo de insolvencia, otros bancos y clientes corporativos dejarán de prestar o depositar dinero al banco que tiene el problema. A continuación, dejarán de prestar a sus clientes y no van a poder comprar los bienes o pagar las cuentas para las que fueron en busca de financiación. El flujo de dinero en todo el sistema financiero disminuye o se detiene como resultado.

Consideraciones
Todas las facetas de la economía mundial dependen de un proceso ordenado de las finanzas. Los mercados de capitales proporcionan el dinero para apoyar a las empresas y los negocios proporcionan el dinero para mantener a las personas. El impuesto a la renta apoya a los gobiernos federal, estatal y local. Incluso las artes se benefician del proceso financiero, porque sacan su dinero de los patrocinadores corporativos y clientes individuales. Los mercados de capitales crean dinero, los negocios lo distribuyen y los individuos e instituciones lo gastan.


Escrito por Victoria Duff, Demand Media

13 de enero de 2014

El PIB y las recesiones económicas

http://www.colintel.com.mx/eventos/140220/
Durante los últimos días de Noviembre varios países han reportado su crecimiento económico. Este crecimiento económico es medido con la tasa real de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para cada trimestre comparado con el mismo trimestre del año anterior. Y seguimos escuchando siempre la misma palabra recesión: pero ¿realmente estamos en recesión? ¿qué es la recesión?


EL PIB
El PIB es la medición de la producción de los bienes y servicios en un país o comunidad en un periodo de tiempo, normalmente un trimestre. Es importante el monto del PIB, pero igualmente es importante la tasa de crecimiento en términos reales. Esto quiere decir, cuánto se incrementa la producción de bienes y servicios de un país con respecto al mismo periodo (trimestre) del año anterior. A este crecimiento se le elimina el efecto de la inflación para tenerlo en términos reales.


LA RECESIÓN
Mucho se ha dicho sobre la recesión en los últimos años. En términos económicos, la definición de recesión nos dice que la misma aparece cuando hay dos trimestres consecutivos con una tasa negativa en el crecimiento del PIB. Esto quiere decir que la producción en un trimestre es menor que la del mismo trimestre del año anterior. Hay un error común, intencional o no, de hablar de recesión cada vez que el crecimiento de la economía se desacelera o cada vez que hay un problema con otra variable de la economía (por ejemplo, el desempleo o la inflación). Sin embargo, debemos ser muy estrictos en las definiciones que se usan en la teoría económica.

Independientemente de esto, en cualquier país es necesario que el crecimiento del PIB sea mayor que el crecimiento de la población. Si la población de un país crece más que su PIB, entonces por más que haya crecimiento económico no habrá una mejoría para la población (medida como ingreso per cápita). Solamente puede haber mejoría si el PIB crece por encima de la tasa de crecimiento de la población.

Y también sucede al revés, aunque haya países que no tuvieron una recesión en los últimos tiempos, esto no implica que su situación esté necesariamente del todo bien, ni que no pueda haber otros aspectos que estén mal (por ejemplo, la tasa de desempleo o la recuperación en determinadas industrias y/o regiones)

Además, sucede también que aunque un país no esté en recesión, dentro del mismo una industria específica o región pueden si estarlo. De la misma forma, una industria puede no estar en recesión, pero esto no implica que todas las empresas de esa industria estén obteniendo buenos resultados.

por Alberto Calva Mercado 

8 de enero de 2014

Cinco métodos para analizar e interpretar información financiera



Una vez que se tienen los Estados Financieros de cualquier entidad económica significa que estos contienen información valiosa para los diferentes usuarios de la información financiera que les servirá de base para tomar decisiones, pero a veces las cifras que muestran los Estados Financieros no ofrecen suficiente información y por lo tanto tenemos que utilizar diferentes métodos que nos ayudarán a simplificar las cifras y hacer posible comparaciones para facilitar su análisis e interpretación.

Por interpretación se puede entender como la capacidad de determinar las causas y efectos de hechos y tendencias favorables o desfavorables reveladas por el análisis de las cifras contenidas en los Estados Financieros, con la finalidad de eliminar los efectos negativos para la entidad económica o promover aquellos que sean positivos.

Existen diversos métodos de análisis que permiten interpretar y entender el orden que se sigue para conocer los elementos descriptivos y numéricos que integran el contenido de los Estados Financieros, los cuales podemos clasificarlos en cinco grupos:

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1. Método de análisis vertical
Es un método que consiste en analizar un estado financiero a una fecha fija o correspondiente a un período determinado, dentro del análisis vertical tenemos el procedimiento de porcientos integrales y razones financieras.
Dentro de las razones financieras podemos mencionar que hay algunas que nos sirven para interpretar la solvencia, la estabilidad y la productividad de una empresa.

2. Método de análisis horizontal
Consiste en establecer un procedimiento de aumentos y diminuciones que se aplican para analizar dos Estados Financieros de una misma empresa a fechas distintas o correspondientes a dos períodos o ejercicios.

3. Método de análisis histórico
Básicamente estamos hablando del método de tendencias, cuya aplicación se basa en una técnica denominada números índices, los cuales constituyen series estadísticas cuyas tendencias permiten comprender fácilmente la evolución de la situación que las razones expresan.

4. Método de análisis proyectado
Se aplica para analizar estados financieros proyectados o presupuestados a ciertos períodos de tiempo.

5. Método de punto de equilibrio
Mediante esta técnica podemos conocer el nivel de operaciones en el que los ingresos son iguales en importe a sus correspondientes costos y gastos, es decir, nos permite conocer el nivel de operaciones donde una compañía no obtendrá ni utilidad ni pérdida y por lo tanto podemos informarnos de manera oportuna si la compañía está en zona de confort o de peligro para conocer sobre la buena o mala marcha del negocio.
La aplicación de los diferentes métodos de análisis e interpretación de la información financiera de una empresa tiene un objetivo, que es la obtención de elementos de juicio suficientes para evaluar correctamente la situación financiera y los resultados de operación de una empresa, así como demostrar la eficiencia o ineficiencia de los responsables de la administración de la empresa y también podemos descubrir hechos económicos relevantes que le permitan a la compañía obtener un crecimiento sostenido a través del tiempo o prepararse mejor cuando la situación económica no sea la mejor.